REVISTA DISEÑA


09-emfinal3

[DOSSIER | Número 2]

Música y entorno sonoro
Entre el sonido de los objetos y el gesto imaginario

Este artículo analiza la aplicación del concepto de “entorno sonoro” en el ámbito musical, señalando un conjunto de antecedentes relativos a la constitución de la realidad auditiva en general, y de la percepción musical en el ser humano.

Se propone que el oído “natural” nos orienta hacia la fuente emisora o lugar de origen de las ondas sonoras; el oído “musical”, en cambio, constituye una modalidad perceptiva que otorga sentido personal a la construcción imaginaria de la sucesión sonora, orientándonos hacia una sensación anímica particular.

También expone algunos presupuestos conceptuales y evidencias científicas que deberían considerarse al analizar cómo se integra el artificio o “invención” de la música al ámbito de existencia cotidiana del ser humano, situado en un espacio o entorno.Finalmente, propone que la experiencia individual de la música va transcurriendo en el espacio imaginario de nuestra mente-cuerpo, en correspondencia “gestual” con la dinámica de nuestras emociones. Considerando una extensión de este modelo, se propone que los fenómenos sonoros del entorno físico se despliegan en el ámbito psicofísico de la mente como paisaje interior y subjetivo, como una analogía en clave sonora de la relación con nuestro entorno. Todo ello nos permite comprender que la música, como experiencia sonora, es, ante todo, un fenómeno transitivo.

This article analyzes the application of the concept of “sonorous surrounding” in the musical context, pointing to a number of antecedents related to the constitution of the auditory reality in general, and of musical perception in the human being.

The point is made that the “natural” ear orients us towards the emitting source or place of origin of the sound waves; the “musical” ear, in turn, constitutes a perceptual mode that gives personal sense to the imaginary construction of the audible sequence, orienting us toward a particular state of mind.

It also presents some conceptual assumptions and scientific evidences that should be considered when analyzing how the artifice or “invention” of music is integrated to the sphere of everyday existence of the human being placed in a space or surrounding.
Finally, it is proposed that the individual experience of music occurs in the imaginary space of our mind-body in a “gestural” correspondence with the dynamics of our emotions. Considering an extension of this model, it is proposed that the sonorous phenomena of the physical environment are laid out in the psychophysical sphere of the mind as an internal and subjective landscape, like an analogy in audible key of the relation with our surrounding. All this allows us to understand that music, as a sound experience, is, before anything, a transitive phenomenon.